La reina olvidada que creó el calendario de la moda | Origen de las fashion weeks
La reina olvidada que creó el calendario de la moda
El origen del sistema de colecciones que hoy domina las fashion weeks
El calendario que rige hoy las fashion weeks internacionales —París, Milán, Nueva York o Tokio— no nació en una sala de desfiles ni en un atelier contemporáneo. Su origen es mucho más silencioso y, paradójicamente, mucho más antiguo.
Tal como la entendemos hoy, la moda existe gracias a una reina de la que casi nadie habla.
En pleno siglo XVII, cuando Francia luchaba por convertirse en el centro cultural de Europa, la corte de Versalles era un escenario de poder donde cada gesto tenía un significado político. La moda aún no era industria, pero ya era lenguaje, jerarquía y símbolo de influencia.
Mientras los nobles competían por insignias de prestigio y los salones se llenaban de ceremonias interminables, un detalle aparentemente menor estaba a punto de cambiar para siempre la forma en la que el mundo produciría, mostraría y consumiría moda.
María Teresa de Austria y el orden del vestir
La protagonista fue María Teresa de Austria, esposa de Luis XIV y reina consorte de Francia. No fue una figura dominante en la vida pública ni una estratega política visible. Sin embargo, tenía una convicción clara: la elegancia debía tener orden, ciclos y normas.
En una época en la que el vestuario de la corte respondía más al exceso que a la planificación, María Teresa comenzó a organizar su forma de vestir según las estaciones del año. No se trataba de estética únicamente, sino de coherencia visual y temporal.
Su armario empezó a estructurarse de manera sistemática:
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Primavera, tonos claros y tejidos más ligeros
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Verano, texturas frescas y siluetas fluidas
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Otoño, gamas cromáticas profundas y mayor densidad visual
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Invierno, tejidos pesados, estructuras marcadas y sensación de abrigo
Lo que comenzó como un gesto privado fue observado, imitado y, finalmente, comprendido.
Luis XIV y la moda como estrategia de poder
Fue Luis XIV quien entendió el alcance real de ese sistema. Si el vestuario podía organizarse en ciclos previsibles, la producción también podía hacerlo.
Hasta entonces, Francia dependía en gran medida de tejidos procedentes de España, Inglaterra o Flandes. Pero aquel nuevo orden permitía anticipar necesidades, controlar la demanda y fortalecer la producción nacional.
Así nacieron las manufacturas reales, como la de los Gobelinos, y se impulsó la industria de la seda de Lyon. Los comerciantes comenzaron a prever colores, telas y acabados con meses de antelación.
Sin saberlo, la corte francesa había establecido el primer sistema de colecciones estacionales: lo que hoy conocemos como primavera–verano y otoño–invierno.
El nacimiento del calendario que hoy documentan las fashion weeks
Con el paso del tiempo, la corte francesa se convirtió en el epicentro de la moda europea. Los códigos visuales se exportaban, los tejidos franceses se consolidaban como símbolos de estatus y el vestir dejó de ser improvisación para convertirse en sistema.
Ese mismo esquema sigue estructurando hoy:
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los calendarios oficiales de fashion week,
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la presentación de colecciones,
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la planificación editorial y comercial,
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y la narrativa visual que documenta la moda contemporánea.
Cada desfile que se presenta en una semana de la moda responde, directa o indirectamente, a ese orden nacido siglos atrás.
La creadora invisible del sistema de la moda
Lo extraordinario es que María Teresa de Austria nunca fue reconocida como creadora de este sistema. No aparece en los relatos oficiales de la moda ni en los manuales de historia como una figura fundacional.
Y, sin embargo, su manera de vestir definió cómo el mundo produce, vende, muestra y entiende la moda hasta hoy.
No dejó un vestido icónico ni una silueta revolucionaria. Dejó algo más profundo: la idea de que la moda necesita estructura, repetición y tiempo.
Fashion Week Gallery® y la memoria del sistema
En Fashion Week Gallery®, documentamos desfiles, colecciones y calendarios que siguen ese mismo patrón histórico. Cada imagen, cada pasarela y cada temporada forman parte de un sistema que comenzó mucho antes de que existiera la industria tal como la conocemos.
Porque detrás de cada fashion week hay siglos de historia, decisiones silenciosas y figuras olvidadas que dieron forma al lenguaje visual que hoy seguimos fotografiando.
A veces, una idea aparentemente doméstica termina moviendo una industria global entera.
Y a veces, la moda empieza en silencio.

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